El acompañamiento ideal para este exquisito plato:
Chardonnay: Intenso color Amarillo brillante, en nariz compleja mezcla de frutos tropicales, plátano y chirimoyas con notas de avellana y toffee. Al paladar es cremoso y de muy buena acidez, donde vuelve a destacar sus frutas suaves y notas de vainilla.
La estructura y cremosidad del gratinado sugiere un vino capaz de realzar los sabores del marciso, por lo que un Chardonnay Castillo de Molina es una perfecta alternativa.
Ponga en un tazón el cebollín picado, los berros y las espinaca previamente blanqueada y finamente picada.
Agregue el ajo picado, el queso rallado, pan molido, tabasco, las semillas de hinojo aplastadas, el pernod y la mantequilla. Mezcle bien.
Abra las ostras y deseche las conchas superiores. Ponga un poco de la preparación sobre cada una de las conchas inferiores, donde están las ostras, y gratine en el horno sobre una placa llena de sal.
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