Castillo de Molina, uno de los vinos más premiados de Chile y el extranjero, te invita a disfrutar de nuestras creaciones acompañadas de exquisitas preparaciones gastronómicas
Las Gambas tienen frecuentemente un sabor dulce, que en contraste con la Pimienta hacen que sus texturas resalten. El Chardonnay Castillo de Molina es el complemento perfecto, gracias a su acidez y notas avainilladas.
Maridar las Berenjenas Rellenas con Chardonnay es muy importante porque es un vino de alta consistencia y más cuerpo. Cumple en este caso dos funciones, potenciar adecuadamente las verduras y hacerle peso al queso parmesano.
El vino recomendado dependerá de la Salsa de Fruta. De ser así, un Riesling Castillo de Molina logra acompañar muy bien el maridaje. De lo contrario, un tinto como el Syrah contrastará el contenido graso del hígado de Pato.
La Pizza Fugazza o Focaccia Genovesa es una preparación simple y clásica. Derivada del Norte de Italia, en su preparación original, la Cebolla y el Orégano son los sabores predominantes. Acompáñala con un Chardonnay o Souvignon Blanc Elqui Castillo de Molina.
Tres Maridajes para este exquisito plato: Chardonnay, Pinot Noir y Carménère.
La estructura y cremosidad del gratinado sugiere un vino capaz de realzar los sabores del marciso, por lo que un Chardonnay Castillo de Molina es una perfecta alternativa.
En primera instancia este plato da para inclinarse por un Chardonnay, resistente y variado. Sin embargo, las Moras y Arándanos del Merlot se fusionan de manera exacta con la Crema, el Jamón y las Verduras.
Un Postre semi caliente con aire casero. Evoca patagónicos inviernos y Merlot Castillo de Molina, de final largo y persistente.